Durante los últimos años, los videojuegos se han convertido en una de las principales formas de ocio. En muchos casos, el sonido juega un papel clave: escuchar pasos, movimientos o señales del entorno puede marcar la diferencia entre ganar o perder una partida. Sin embargo, esta exposición continua al sonido también puede afectar a la audición si no se toman ciertas precauciones.