En 2026, una nueva revolución silenciosa está comenzando a transformar la accesibilidad auditiva en espacios públicos: el llamado “efecto Auracast”. Esta tecnología promete que aeropuertos, cines, estaciones de tren, universidades, gimnasios o salas de conferencias sean totalmente accesibles para personas con pérdida auditiva o sordera, eliminando muchas de las barreras actuales.